viernes, 11 de mayo de 2012


RELACIÓN ENTRE COMUNICACIÓN PODER Y TIC

Según Manuel Castells el poder es el proceso fundamental de la sociedad, puesto que ésta se define en torno a valores e instituciones, y lo que se valora e institucionaliza está definido por relaciones de poder.

Asimismo, el poder es la capacidad relacional que permite a un actor social influir de forma asimétrica en las decisiones de otros actores sociales de modo que se favorezcan la voluntad, los intereses y los valores del actor que tiene el poder. De esta forma, el poder se ejerce mediante la coacción de los discursos a través de los cuales los actores sociales guían sus acciones. En este sentido, las relaciones de poder están enmarcadas por la dominación, que es el poder que reside en las instituciones de la sociedad. Por esto, la capacidad relacional del poder está condicionada, pero no determinada, por la capacidad estructural de dominación. Las instituciones pueden mantener entonces, relaciones de poder que se basan en la dominación que ejercen sobre sus sujetos.

A partir de esto, podemos afirmar que el poder es necesariamente social y por esta razón necesita de una acción comunicativa entre los diferentes actores sociales. Esta misma acción es la que permite la aplicación de lo legítimo, ya que la legitimación depende en gran medida del consentimiento obtenido mediante la construcción de significado compartido y ese mismo significado se construye en la sociedad a través del proceso de la acción comunicativa.

Por otro lado, las TIC, las tecnologías de la información y la comunicación agrupan los elementos y las técnicas usadas en el tratamiento y la transmisión de la información, principalmente la informática, el Internet y las Telecomunicaciones.Dichas técnicas, conforman el conjunto de recursos necesarios para manipular, a través de su poder, toda la información. Contando con, ordenadores, programas informáticos, y redes necesarias para convertirla, administrarla, transmitirla y encontrarla.

En este sentido, la relación que podemos encontrar entre comunicación, poder y red es notoria. En un principio vemos como dentro de las sociedades es inherente la existencia de un poder específico; el cual no se puede llevar a cabo sin la aplicación de una acción comunicativa. Es allí donde vemos como todo ese poder que ha predominado en la sociedad actual está determinado por las TIC, en la medida en que es a partir de éstas que las acciones comunicativas de los individuos se ven determinadas en cada espacio y tiempo.

Este video permite que veamos cómo el poder de las TIC ha ido abarcando nuestras vidas desde lo cotidiano, cada vez más:

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA NOCIÓN DE RED PARA LA COMUNICACIÓN

Según Manuel Castells, nuestras sociedades se estructuran cada vez más en torno a una posición bipolar entre la red y el yo. Esta afirmación hace referencia a los cambios sociales o movimientos sociales que han generado que los individuos se reagrupen en torno a identidades primarias. En este sentido, dichas identidades se han ido convirtiendo en la principal e incluso la única fuente de significado dentro de los procesos históricos que se han caracterizado por la desestructuración de las organizaciones o la desaparición de los principales movimientos sociales y expresiones culturales.

Gracias a esto, es cada vez más común que las personas no se reconozcan en torno a lo que hacen sino por lo que son o creen ser. Mientras tanto, las redes globales de intercambio instrumentales se encargan de conectar o desconectar de forma selectiva ciertos grupos, individuos, regiones o países según la importancia para cumplir las metas procesadas en la red, a través de una corriente de decisiones estratégicas.

La función bipolar entre “la red y el yo” está ligada entonces a la condición estructural entre función y significado. Es así como las pautas de comunicación social cada vez se someten a una tensión mayor: “Cuando la comunicación se rompe, cuando deja de existir ni si quiera en forma de comunicación conflictiva […], los grupos sociales y los individuos se alienan unos con otros y ven al otro como un extraño, y al final como una amenaza.” De esta forma, Manuel Castells expone la razón por la que las identidades se vuelven más específicas y aumenta la dificultad de compartirlas dentro de la sociedad.

Debemos reconocer además que la tecnología en sí misma no determina la sociedad y tampoco la sociedad tiene la capacidad de dictar el curso del cambio tecnológico. En este sentido, muchos factores van a depender de un complejo modelo de interacción entre las innovaciones tecnológicas y las aplicaciones sociales. Allí es donde el dilema del determinismo tecnológico surge como como un falso problema, en la medida en que tecnología, es sociedad y ésta no puede ser comprendida o representada sin sus herramientas técnicas. Sin embargo, la sociedad sí puede sofocar el desarrollo tecnológico por medio del Estado, por lo que el grado de capacidad que tenga la sociedad para dominar la tecnología define su propio destino.
Por lo tanto, la tecnología logra plasmar la capacidad de las sociedades para transformarse, y asimismo, determina los usos a los que dichas sociedades deciden dedicar su potencial económico.

Manuel Castells realiza una conferencia titulada “La institución universitaria en la era de la información” en la PUCV como parte del II Foro Internacional Valparaíso. En ésta se logra dar un panorama más amplio sobre la noción de red. La misma se puede encontrar en el siguiente link: 

sábado, 5 de mayo de 2012


VISIÓN CRÍTICA SOBRE LAS MODERNAS TECNOLOGÍAS

Al hablar de nuevas tecnologías de las comunicaciones y de la información, se hace referencia al teléfono, la televisión, las tarjetas de crédito, las redes telemáticas como Internet, las tecnologías multimedia, los videojuegos y la realidad virtual.

Estas siete tecnologías, conforman un espacio social electrónico, al cual Javier Echeverría denomina Tercer Mundo. Es en este nuevo espacio tecnológico en donde se desarrolla la sociedad de la información. Según Al Gore y Bill Clinton esas nuevas tecnologías son las autopistas de la información y además influyen en la creación de una nueva sociedad, distinta a la industrial.

Lo que se denomina Tercer Entorno entonces, es esa interrelación entre las siete tecnologías con la coordenada espacio-tiempo. Es un espacio contrapuesto a la naturaleza y a la ciudad. En la primera predomina la sociedad agraria y rural, mientras que en la polis lo relevante es la sociedad industrial; bajo lo cual se desarrolla la sociedad de la información. En este sentido es importante destacar el papel del entorno debido a que es dentro del mismo, dentro de nuestra vida cotidiana que las tecnologías nos rodean. Aun así, el tercer entorno del que nos habla el autor, no destruye los otros dos, puesto que tanto naturaleza como ciudad seguirán existiendo, a pesar de que el avance de las tecnologías sea algo presenta y cada vez más rápido.

Tal y como lo expone el Autor: “Mi propuesta es observarlas como generadoras de un espacio social tan importante o más que el campo o la ciudad no contemplarlas como simples instrumentos de juego o como instrumentos para obtener dinero, información etc. Porque no sólo estamos ante nuevos medios que nos permiten lograr diversos fines, sino también ante un nuevo ámbito que define nuestra sociedad.”

Este nuevo espacio social se constituye a partir de ciertas propiedades fundamentales:

La primera es la distancia, en la cual pasa a ser irrelevante dentro del Tercer Entorno. La segunda, topología en donde nos podemos relacionar a través de redes telemáticas y no es necesario confluir físicamente en un mismo recinto. La tercera propiedad es la distinción de que el primer y segundo entorno son físicos y materiales, mientras que el tercer entorno es un espacio informacional. La cuarta es la electrónica. La quinta es la representacional, cuerpo frente a representación, es decir que basta con estar representados electrónicamente. La sexta y última es el tiempo, en el que no se necesita la simultaneidad por lo cual es multicrónico.

A partir de estas propiedades, el autor enfatiza en la importancia de explorar los alcances que ha tenido el Tercer entorno tanto en la educación como en la medicina y en general en todos los ámbitos de la vida humana. En este sentido, nos abre el panorama de la información y ya no de la industrialización, en la medida en que es a partir de dicho entorno que logramos conseguir la riqueza (pero no necesariamente la felicidad). El reto entonces es justamente lanzarnos al Tercer Entorno y construir la sociedad informacional.

Este es un video que sintetiza en gran parte los grandes retos que supone la sociedad de la información:


lunes, 30 de abril de 2012

LAS TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN COMO
UN NUEVO PARADIGMA DE COMUNICACIÓN

Las nuevas tecnologías de la información pueden considerarse un nuevo paradigma de comunicación gracias a su capacidad de penetración en todos los ámbitos de la actividad humana.
Tal y como lo expone Manuel Castells, la tecnología no determina la sociedad, y asimismo la sociedad tampoco dicta el curso del cambio tecnológico. En cambio, vemos como la tecnología es sociedad en sí misma y en este sentido, no puede ser comprendida o representada sin sus herramientas técnicas. En la década de 1970 se constituyó un nuevo paradigma tecnológico organizado en torno a la tecnología de la información, sobretodo en Estados Unidos. Esto influyó en las consecuencias considerables de las formas y evolución de las nuevas tecnologías, en tanto lograron difundir en la cultura material de nuestras sociedades el espíritu libertario que floreció en los movimientos de la década de los sesenta.  
No obstante, vemos como si bien la sociedad no determina la tecnología, sí puede dominar o reprimir su desarrollo, sobre todo por medio del Estado. En este sentido, tal y como lo expone castells en su texto: “la capacidad o falta de capacidad de las sociedades para dominar la tecnología, y en particular las que son estratégicamente decisivas en cada período histórico, define en buena medida su destino […]”. Gracias a esto, podemos afirmar que la tecnología tiene la capacidad de plasmar el grado de transformación de las sociedades y así mismo, logran determinar los usos a los que la sociedad dedican su potencial tecnológico. Un ejemplo claro de ello es la diferenciación existente entre el conservadurismo tecnológico, propio de países como China y la Unión Soviética, y el desarrollo tecnológico que predominó en países como Estados Unidos y Japón. Esta distinción, demuestra la importancia del papel del Estado dentro de la relación existente entre tecnología y sociedad.
Dentro de ese marco contextual, la sociedad que surge es tanto capitalista como informacional, a pesar de que presenta una variación dependiendo de los diferentes países, culturas, historia, instituciones, y de su relación específica con la tecnología de la información. Por esta razón, no se debe perder de vista los modos de desarrollo y modos de producción dentro de los cuales se encuentran el informacionalismo, el industrialismo, el capitalismo y el Estatismo. Es a partir de allí como se puede entender el YO en la sociedad informacional, desde la caracterización de la identidad. Dicha identidad esta determinada por una sociedad postindustrial en la que los servicios culturales son remplazados por bienes materiales en el marco de la producción contra la lógica de los mercados.
Lastimosamente estas dinámicas no han sido evaluadas a profundidad en países latinoamericanos como Colombia. Seria interesante entonces preguntarse sobre ello, por lo que vale la pena analizar el Plan Nacional Colombiano de Tecnologías de la Información y las comunicaciones, que se puede encontrar en el siguiente link:
Plan Nacional Colombiano de Tecnologías de la Información

sábado, 21 de abril de 2012


ASPECTOS DESTACADOS DE LA COMUNICACIÓN CONTEMPORÁNEA 
POR LOS AUTORES POSMODERNOS

La comunicación contemporanea debe estar estrechamente ligada a la comprensión espacio-temporal y a la condición posmoderna en la que se destacan autores como Alvin Toffler, Daniel Bel, Baudrillard, Lyotard, McHale, entre otros.

La aceleración general en los tiempos de rotación del capital generó grandes consecuencias, sobre todo en las formas posmodernas de pensar, sentir y actuar. Una de ellas es la acentuación de la volatilidad y transitoriedad de las modas, productos, técnicas de producción, procesos laborales, ideas e ideologías, valores y prácticas establecidas. Alvin Toffler, lo cataloga como “sociedad de desperdicio”, que empieza a ponerse de manifiesto en el curso de la década de los 60´s. Hoy en día se presentan más situaciones que se canalizan a través de un intervalo de tiempo determinado; lo cual implica grandes modificaciones en la psicología humana. Por lo cual Toffler crea una temporalidad en la estructura de los sistemas de valor públicos y privados.

Por su parte Baudrillard expone que el análisis de la producción de mercancías de Marx ya nos vigente debido a que hoy en día el capitalismo se dedica sobre todo a la producción de signos, imágenes y sistemas de signos y no a las mercancías en sí mismas. En este sentido, muchas imágenes también pueden ser comercializadas masivamente a través del espacio en forma instantánea. La condición efímera y la comunicación instantánea a través del espacio se convierten entonces en virtudes que pueden ser exploradas y explotadas por los capitalistas para sus propios fines.

Daniel Bel se adentra en el concepto de “masa cultural”, desde la cual explica que no son los creadores de cultura sino los transmisores los que trabajan en la instrucción superior, la publicidad, las revistas, los medios de emisión, el teatro y los museos; ellos procesan la recepción de productos culturales serios e influyen sobre ella. En este sentido, se trata de una masa lo suficientemente grande para construir un mercado de cultura que produce los materiales populares para el público más amplio de la cultura masiva. Esto es lo que asociamos con la industria que se especializa en la aceleración del tiempo de rotación, a través de la producción y comercialización de imágenes.   

En base al pensamiento de Lyotard, podemos afirmar que el contrato temporal en todo sentido, se convierte en el signo de vida posmoderna. A partir de esto, nos acercamos a la paradoja central, que nos muestra que cuánto menos importantes son las barreras espaciales de la comunicación contemporánea, mayor es la sensibilidad del capital a las variaciones del lugar dentro del espacio, y mayor es el incentivo para que los lugares se diferencien con el fin de verse más atractivos para el capital.

Finalmente, las condiciones de la comprensión espacio-temporal posmoderna se pueden ver con claridad en el texto del Dr. Juan Zapata llamado “La configuración espacio-temporal posmoderna”, el cual se adentra en la proyección de la visión posmoderna partiendo de los conceptos fundamentales relacionados con la reflexión sobre la posmodernidad. Este texto se puede encontrar en línea en el siguiente enlace:

domingo, 1 de abril de 2012


PROBLEMÁTICA QUE SOBRESALE EN LAS INVESTIGACIONES SOBRE RECEPCIÓN, USOS Y CONSUMO DE MEDIOS EN AMÉRICA LATINA


Jesús Martín Barbero y Nestor García Canclini, son unos de los principales autores que se inscriben en el debate, rompiendo con las tendencias teóricas más arraigadas en un pensamiento tradicional y parten de una idea amplia de cultura; definiéndola como una relación entre producción, circulación y consumo del conjunto de productos simbólicos concebidos por una determinada sociedad.

Bajo esta caracterización, Nilda Jacks realizará un análisis, referenciando el discurso sobre las mediaciones, mestizaje, hibridación y recepción, utilizando como enfoque la mediación de la identidad cultural. Para explicar esto se tomará como ejemplo su investigación a cerca dela incidencia de la recepción de una telenovela en doce familias gauchas, cuatro de cada clase social, que vivían en el interior del estado del Rio Grande del Sur.

Según ella la investigación ha pasado por dos fases que se concretan superponiéndose en el tiempo: La primera es un estudio de la audiencia comprendida como la totalidad de la población gaucha, bajo el punto de vista de su formación histórica, social y cultural, y la segunda es el estudio de los receptores partiendo de sus prácticas cotidianas, como miembros de esta audiencia y de esta cultura.

Para ello, la autora recurre al concepto “comunidad de interpretación” el cual es definido por Orozco como: “Un conjunto de sujetos sociales unidos por un ámbito de significación del cual emerge una significación especial para su actuación social.” A partir de esta comunidad, se puede identificar un elemento tradicional que aparece justificado históricamente a través del pasado heroico de la defensa de las fronteras del sur de Brasil, y de las luchas por la autonomía política y económica del Estado en más de un momento de su historia.

En este sentido, el objetivo de Nilda Jacks es demostrar la importancia de la familia en la construcción de gustos y valores, en la transmisión de tradiciones y hábitos y en la formación de ideologías familiares. Es así cómo se pueden ver los cambios que se han ido dando por influencia de las transformaciones sociales, verificando cómo las rupturas y el continuismo están sujetos al papel que determinados miembros tienen en la configuración del grupo. Asimismo, se rescata la importancia de analizar lo cotidiano y sus vinculaciones con el pasado y el futuro, tratando de articular experiencias y proyectos de vida, además de elementos ausentes en los estudios de recepción de los medios de comunicación desarrollados en Brasil.

La autora realiza una entrevista muy interesante en la cual explica más a profundidad su punto de vista sobre las dinámicas de recepción y audiencias y la problemática de éstas en América Latina. La primera parte de la entrevista se puede encontrar en el siguiente enlace: 


ASPECTOS MÁS DESTACADOS DE LAS TEORÍAS DE COMUNICACIÓN EN LOS ESTUDIOS CULTURALES

Los Estudios Culturales surgen en la segunda mitad del siglo XX, como una forma de enfrentar los desafíos de una sociedad en continua transformación, que de cierto modo, no se deja analizar desde los marcos disciplinarios.
Rosanna Reguillo resalta dos aspectos fundamentales. El primero de ellos es la dimensión política que está presente en el proceso de producción de conocimientos y en el modo en que se organizan los saberes disciplinarios. El segundo aspecto es el fuerte contenido irruptivo de los llamados Estudios Culturales. Y ambos pueden ser leídos a partir de tres ópticas conceptuales que son la subjetividad, el poder y la cultura.

Unos de los aspectos más importantes de las teorías de la comunicación en estos estudios son algunos problemas que están presentes en el campo de los estudios de la cultura y el poder. El primero de ellos es la tensión entre el momento subjetivo y el momento objetivo de la cultura, en donde la relación entre las estructuras, las instituciones y la subjetividad orienta las prácticas de los actores sociales.
El segundo, es las políticas de reconocimiento a partir de las cuales el problema en los estudios de la cultura en su interface con la comunicación es cómo hacer hablar de manera productiva y creativa a las diferencias.
El tercero, es no perder de vista las articulaciones entre el plano de lo local y lo global, ya que las transformaciones en la escena contemporánea exigen hoy más que nunca la atención sobre los planos en los que se produce y se reconoce la cultura.
El cuarto es resistir la tentación “salvífica”, lo cual es una tarea política de la cultura. En otras palabras, se debe evitar el riesgo de convertir los estudios de la cultura en declaraciones y slogans, ya que esto impedirá avanzar a la comprensión de la dominación. En este sentido debemos abrirnos al entendimiento de los procesos, prácticas y productos que están marcando el avance de nuestras sociedades hacia un estadio más justo.    
Finalmente, el quinto es la cuestión del método en cuanto a que se debe poner a funcionar los instrumentos de registro en clave multidimensional. Lo importante es la diversificación de nuestros instrumentos de escucha y de registro, por una capacidad renovada de analizar el signo, el símbolo y la señal.

Por último la autora, Rosanna Reguillo, incluye una perspectiva sociocultural en la que resalta la importancia de la articulación en la construcción de relaciones significativas entre procesos y prácticas. Lo sociocultural alude al lugar donde se tocan y se afectan las estructuras sociales objetivas y los procesos simbólicos, por lo cual vale la pena dejar como punto de reflexión el análisis que predomina a partir de los Estudios Culturales en América Latina.

Para esto, valdría la pena leer el ensayo del Dr. Gustavo A. Leon Duarte donde se habla precisamente de las principales corrientes teóricas de la comunicación en América Latina. Dicho ensayo se puede encontrar en este enlace:

IMPORTANCIA DE LOS ESTUDIOS CULTURALES PARA LAS TEORÍAS DE LA COMUNICACIÓN

Según Raymond Williams la comunicación resulta ser una práctica fundamental para los Estudios culturales  debido a que ésta se encuentra abierta  a cualquier cosa que pueda aprenderse a través de la misma como los procesos del lenguaje, del gesto y de los rasgos generales que se basen en las estructuras y convenciones humanas. Así mismo el estudio de la comunicación también esta abierto a los efectos sobre estos procesos y rasgos que pueden tener tecnologías particulares, las cuales se consideran necesariamente en una gama que va desde el libro impreso y la fotografía hasta las radiotransmisiones y los medios electrónicos especializados.
Dentro de la cultura, muchos de estos procesos se han naturalizado a pesar de que el estudio cultural concierne específicamente a la práctica de la comunicación. A través de muchos siglos, se ha descubierto una gran variedad de prácticas culturales que se han separado como artefactos para un estudio más específico.

Hablar de Estudios Culturales implica empezar a preocuparse por la práctica y las relaciones entre las prácticas. En este sentido, vemos cómo la cultura fue originalmente una práctica. La importancia del surgimiento del significado moderno de la cultura es que las prácticas individuales se consideraban partes interrelacionadas de un desarrollo y logro generales. La cultura se convirtió en el Siglo XVIII, en una idea que expresaba un sentido secular del desarrollo general humano, y es notable, en este aspecto, su adelanto sobre las ideas metafísicas de una civilización providencial. Sin embargo, va a surgir un problema central que predomina en todas las teorías culturales y es el de las relaciones entre las diferentes prácticas, que por un lado muestra una dificultad en el uso de la cultura para calificar todo desarrollo humano general, y por otro lado el uso alternativo y casi contemporáneo del mismo término cultura para indicar el desarrollo específico de un pueblo particular: una cultura nacional.

Por medio de esta discusión sobre las relaciones entre las prácticas surge el nuevo concepto de CIENCIA CULTURAL, y con este una parte importante de la sociología moderna. Mas adelante el estudio de las comunicaciones se deformó profunda y casi desastrosamente al entenderse como el estudio de las “comunicaciones de masas”. Tal y como lo expone Williams:

“La metáfora de la masa nos arrebató, en su significado más débil, el de gran público final, y después evitó el análisis de situaciones más específicas de la comunicación moderna, y de sus convenciones y formas más específicas.” (pg. 77)    
Hoy en día sigue siendo más fácil obtener recursos para estudios de efecto en la televisión y otros medios. Una gran parte de los que se llamaba sociología de las comunicaciones es el estudio de efecto en donde es necesario añadir que el descubrimiento y la demostración científica de los efectos es una de las áreas más difíciles.

Esta vez recomiendo el libro: “Estudios culturales y comunicación: Análisis, producción y consumo cultural de las políticas de identidad y el posmodernismo” escrito por James Curran, David Morley y Valerie Walkerdine, el cual se puede encontrar en el siguiente enlace: Estudios Culturales y Comunicación

CÓMO DIFERENCIAR TÁCTICA DE ESTRATEGIA, SEGÚN EL PLANTEAMIENTO DE 
MICHEL DE CERTEAU?




Michel de Certeau nació el 17 de Mayo de 1925 en Chambéry y murió en Paris el 9 de Enero de 1986. Fue un jesuita y filósofo Francés. Su obra “La invención de lo cotidiano” es fruto de una investigación sobre los problemas de la cultura y la sociedad francesa.

En ésta se da lugar a una distinción clara entre táctica y estrategia. Por un lado el autor entiende estrategia como el “cálculo (o la manipulación) de las relaciones de fuerzas que se hace posible desde que un sujeto de voluntad y de poder (una empresa, un ejército, una ciudad, una institución científica) resulta aislable.” (pg. 42) En este sentido la estrategia postula un lugar que es susceptible de ser visto como algo propio y susceptible de ser la base en la que se administran las relaciones con una exterioridad de metas o de amenazas.
La táctica en cambio, es la acción calculada que determina la ausencia de un lugar propio. Es decir que ninguna delimitación de la exterioridad le proporciona una condición de autonomía, por lo que la táctica no tiene más lugar que el del otro; debe actuar con el terreno que le impone y organiza la ley de una fuerza extraña. 

Más específicamente, la táctica es un arte del débil, en donde mientras más crece una potencia, menos puede permitirse movilizar una parte de sus medios para producir efectos. La estrategia por su parte, son acciones que gracias al principio de un lugar de poder, elaboran lugares teóricos capaces de articular un conjunto de lugares físicos donde se reparten las fuerzas.
Las estrategias ponen sus esperanzas en la resistencia que el entorno de un lugar ofrece al deterioro del tiempo, mientras que las tácticas ponen sus esperanzas en una hábil utilización del tiempo. De este modo la gran diferencia se halla en las apuestas sobre el lugar o sobre el tiempo, las cuales distinguen las maneras de actuar.

Para comprender esto con mayor profundidad, recomiendo ver la ponencia que realizó Mariana Maestri de la escuela de Comunicación Social. En esta, se exponen los principales conceptos aportados por M. de Certeau, vinculándolos con el análisis de los dispositivos comunicacionales en el marco de la convergencia mediática y de la divergencia en el polo de la recepción.

La ponencia se puede encontrar en el siguiente enlace: 

viernes, 23 de marzo de 2012


ANÁLISIS A PARTIR DE “EL REGRESO DE LO COTIDIANO”

La perspectiva de “vida cotidiana” implica que el hombre, dentro de una sociedad determinada, ocupa un lugar específico en la división social del trabajo. Por esto tiene en común actividades que son comunes a las de los animales. Actividades que sirven para conservar al hombre en cuanto ente natural.

Para entender un poco más a fondo esa categoría de vida cotidiana, es necesario relacionarla con la comunicación y la cultura desde las sociologías de la cotidianidad. En este sentido, debemos tener en cuenta la historia para comprender el surgimiento de dichas sociologías.

A partir de los años 70, en el mundo anglosajón surgen las sociologías de la vida cotidiana, sustentadas en una tradición antropológica y sociológica relacionada con la psicología social y los estudios culturales. Estas sociologías de la vida cotidiana o interpretativa, se construyen en reacción a teorías o corrientes fundamentales como lo son la positivista, la estructuralista y la funcionalista- normativa. A partir de estas sociologías se amplía el espectro de estudio relacionado a las diferentes interacciones sociales  propias del mundo intersubjetivo, que determina las relaciones entre individuos. De esta manera esas diversas relaciones giran en torno al estudio y la valorización de la vida cotidiana, es decir que se fundamentan en lo ordinario del sentido cotidiano.  

A pesar de las divergencias, el verdadero objetivo de todas estas sociologías ha sido el de asociar los fenómenos sociales a las diferentes estrategias y contextos en los que se lleva a cabo la interacción social entre los individuos, donde éstas se constituyen. En ese sentido, se puede encontrar una estrecha relación en cuanto a las estructuras que determinan nuestras acciones o nuestras acciones que determinan las diferentes estructuras; lo cual está muy relacionado con el mundo del sentido común que constituye la realidad social. Así es como se han podido desarrollar las prácticas sociales de comunicación intersubjetiva, enfocadas en el sentido común cotidiano, es decir en el mundo de nuestra experiencia común que nos permite interactuar unos con otros.

El video que presento a continuación es un video educativo que permite acercarnos más a la relación entre cultura y comunicación, lo cual constituye las relaciones e interacciones en la vida cotidiana de los individuos:

sábado, 3 de marzo de 2012


LA COMUNICACIÓN COMO MODELO SISTÉMICO: ACERCAMIENTO A NUESTRA REALIDAD


En primera medida es importante reconocer que un sistema es entendido como un conjunto interrelacionado de elementos que se encuentra necesariamente inscrito a un contexto o entorno determinado, y esta en permanente cambio o flujo de información.
Asimismo, es importante tener en cuenta que un sistema siempre es circular y complejo (por lo cual se privilegia el contacto); es interactivo (implica reciprocidad entre sus componentes);  es totalitario (holístico e integral); autorregulado (reacciona a modificaciones externas); y posee equifinalidad (un mismo resultado puede ser obtenido por vías y condiciones diferentes).

Los sistemas tienen unas entradas o insumos de información o materiales que reciben el nombre de INPUTS; en su interior se lleva a cabo un procesamiento operacional a partir de la cual se da lugar a la salida de unos objetivos específicos que reciben el nombre de OUTPUTS, por medio de lo cual se genera una retroalimentación que realiza un control necesario para que el proceso se vuelva a repetir.

Una vez hemos explorado todo lo que acarrea el sistema, es necesario profundizar en la comunicación como modelo sistémico. El enfoque sistémico; por su parte, nace de los intercambios entre biología y electrónica. Éste parte del supuesto básico que expone que la realidad no se puede fragmentar en partes separadas, ya que debe ser analizada desde una perspectiva holística- sistémica. Niklas Luhmann es un sociólogo alemán que propone una nueva comprensión de la sociedad a partir de la teoría sistémica. En base a esto, una vez se crea un sistema, éste perdura a menos que exista una crisis. A esta característica se le llama Autopoiesis; que más específicamente es la autogeneración o autorreducción de los sistemas. Por otro lado, la Autoreferencialidad es la autoafirmación de todos los sistemas.

En este sentido, el hombre se encuentra inmerso en el mundo en un ámbito de sentido que le otorga referencia real al mundo. En este sentido, la sociedad va a anteceder a los individuos que se encuentran inmersos dentro de los sistemas sociales y las relaciones comunicativas son las que van a conformar la sociedad.

El sistema de los medios de comunicación de masas es sólo una de las múltiples formas de comunicarse. Éste es un medio y no un fin en sí mismo y funciona como microsistema con estrategias propias de auto reproductibilidad y auto referencialidad. Así la realidad real de los medios de comunicación de masas es su propia operación mediática: difundir información con ayuda tecnológica.

Un ejemplo de esto es el preponderante dominio que presenta la radio en nuestro país como medio masivo de comunicación. Este medio privilegia las noticias, reportajes, publicidad y sobretodo, el entretenimiento. La radio funciona como un sistema mediático que se vale de sus propios códigos para auto determinarse como sistema. En este sentido, se caracteriza por realizar procesos de diferenciación frente a la realidad, dependiendo de los criterios con los que selecciona la información. Un caso excepcional fue el de la toma al palacio de justicia, en el que Nohemí Sanín como ministra de comunicación manda a censurar a la radio, lo que causó grandes repercusiones. Este enlace permite profundizar un poco más respecto a ello:

martes, 28 de febrero de 2012

LAS INDUSTRIAS CULTURALES COMO DETERMINANTES DE LOS PROCESOS
SOCIOCULTURALES DE COMUNICACIÓN

La concepción de “industria cultural” surge a partir del reemplazo que se hace a la expresión de “cultura de masas”. Este cambio se presenta a partir de la escuela crítica de Frankfurt (1920- 1932), que era un colectivo de pensadores y científicos sociales alemanes entre los que estaban Max Horkheimer, Theodor Adorno, Herbert Mancues, entre otros. Estos fundaron el instituto de investigaciones sociales en Frankfurt, que posteriormente se reconoció como el Instituto de Marxismo.

El cambio del concepto de cultura de masas por el de industria cultural, es central para los estudios culturales y análisis de medios. La modernidad entonces, cambió un proyecto de libertad racional del hombre por su propia autodeterminación; sin embargo ese proyecto tenía contradicciones internas, como las nuevas dependencias, esclavitudes, sintetizados en la industria cultural, y la máxima expresión de barbarie tecnológica.
La teoría de la sociedad se muestra entonces como valoración crítica de las actividades científicas. Por lo que se da una crítica a la división entre el individuo y la sociedad de masas como producto de la división de clases. Además se da un análisis a los medios masivos de comunicación funcionalistas que fragmentan la totalidad de la sociedad y a la forma en como dichos medios masivos de comunicación subvierten los procesos históricos de cambio social. En este sentido, se propone una reorganización racional de la sociedad que sea capaz de superar la crisis.

La industria cultural se presenta como una máquina que impone las leyes del mercado, la pseudo-cultura y las estrategias de dominio. En palabras de Theodor W. Adorno: “en la industria cultural (…) la desmitificación, o sea la dominación técnica progresiva, se transforma en un engaño de masas, es decir en un medio de oprimir la conciencia. Impide la formación de individuos autónomos, independientes, capaces de juzgar y decidir conscientemente.” (Pp. 41) Sin embargo en ocasiones la noción de masas se difama en el sentido en que a veces es la misma cultura industrial la que: “las reduce a ese estado de masa que después desprecia, y que les impide emanciparse, ya que los hombres son tan maduros como se lo permiten las fuerzas de producción de la época.” (Pp. 42)

En este sentido, se puede ver como los procesos socioculturales están determinados por las industrias culturales, las cuales producen una satisfacción fugaz. Ante esto, el hombre se deja engañar, aprobando y soportando este dominio en una especie de desprecio por sí mismo. Lo más impresionante es que los individuos presienten, sin confesar, que sus vidas se hacen intolerables cuando dejan de aferrarse a supuestas satisfacciones.

La industria cultural sienta su posición argumentando a través de la ideología. Sus grandes representantes, creen que ésta industria brinda a los hombres un mundo caótico, en el que se muestran una serie de señales para su orientación y que por ésta específica condición podría ser ya aceptable. Sin embargo, es bien sabido que el sistema de la industria cultural acosa a las masas, casi sin permitir evasión, e impone los esquemas de su comportamiento.

“Aun cuando los mensajes de la industria cultural fuesen tan inofensivos como dicen (…) la actitud que produce la industria-cultural está lejos de ser inofensiva.” (Pp.41)


domingo, 19 de febrero de 2012


MEDIO, MENSAJE Y TECNOLOGÍA: DEBATE A LA LUZ DEL PENSAMIENTO MCLUNEANO

Marshall McLuhan fue un educador y filósofo, que dedicó gran parte de su vida al estudio de literatura inglesa y la teoría de la comunicación. Nació el 21 de Julio de 1911 en Edmonton, Canadá y falleció el 31 de Diciembre de 1980, en Toronto, Canadá.

Uno de los principales debates que se logró generar a través del pensamiento de McLuhan, fue el de la relación entre medio, mensaje y tecnología. A partir de las crisis producidas en tres períodos de transición tecnológica, se presentó  una transformación en el modo de ver el mundo en los hombres y mujeres que entraron en contacto con las nuevas tecnologías de su tiempo.

Según Innis el sentido social del espacio y el tiempo se va a construir en los sujetos en gran medida, a partir del tipo de medios de comunicación y transporte que un imperio, una sociedad o nación desarrolle más. Tal y como lo expone Jean Baudrillard: “Estamos viviendo el fin de la perspectiva y del espacio panóptico; el medio ya no puede ser identificado como tal y el advenimiento del medio como mensaje es la fórmula primordial de ésta nueva época”.

En este sentido, el estudio de los efectos de la tecnología y sobretodo de los medios de comunicación sobre la mente humana y sobre los hábitos sociales, es un imperativo que afecta los aspectos político, económico, psicológico y social de una cultura y debe ser compartido con esas instancias mediante los que toman decisiones en políticas públicas.

La tesis central de Innis dice que hay un sesgo en los mensajes comunicativos y este sesgo es hacia el tiempo o hacia el espacio. Los medios de comunicación cambian, causando una transformación en la percepción. Smythe por su parte, muestra cómo la tecnología en general y los medios de comunicación en particular, son máquinas adiestradoras concebidas para inculcar los valores capitalistas que, entre otras cosas, materializan una compleja red de relaciones de poder que tiene como fin mantener la inequidad social. Por su parte McLuhan, en algunos momentos acepta que las tecnologías de la comunicación electrónicas poseen un rasgo totalitario, pero en otros profesa un encantamiento candoroso con el potencial comunitario de estos medios.

En este sentido, a través de las diferentes posiciones se puede encontrar una estrecha relación entre las diferentes nociones de tecnología, medio y mensaje. Más específicamente, esta relación se encuentra en lo que Marshall McLuhan denomina “el medio es el mensaje” ya que a través de esta proposición, se logra dar cabida a una perspectiva no sólo instrumental, sino también ecológica. Dentro de ésta última perspectiva, el ambiente o el entorno en el que vivimos se muestra como un ambiente plenamente mediático. Por ésta razón se puede decir que los medios actúan como un potencial rico para poder transmitir los diferentes mensajes e irrumpir con diversas tecnologías, tal y como lo logro prever McLuhan.

Mª Uxía Rivas Monroy de la Universidad de Santiago de Compostela, realiza un texto muy claro en donde se permite ver esta relación con más detenimiento. El enlace para descargar el texto en pdf es:

martes, 14 de febrero de 2012


MARSHALL MCLUHAN Y EL ESTUDIO DE SU REPERCUSIÓN ACTUAL



Marshall McLuhan se adentra a una serie de conceptos que han sido recordados en la actualidad por el impacto que han generado en la sociedad. El primero de ellos y aquello por lo que más se reconoce McLuhan es la noción de “el medio es el mensaje”. A partir de esta, es necesario tener en cuenta una perspectiva no solo instrumental sino también ecológica del medio; la cual se basa en la importancia del ambiente como un entorno mediático, que es el de la oralidad y la escritura.
Así, McLuhan expone cómo los medios son extensiones o prótesis del cuerpo humano. Es decir, el hombre es un ser limitado y los medios son los que se encargan de potencializar los sentidos humanos. Con base en esto, el mensaje no puede limitarse sólo al contenido o la información, sino que debe centrarse en su poder para modificar el funcionamiento de las relaciones y acciones humanas.
Por otro lado, McLuhan encuentra una diferenciación entre Medios fríos (COLD) y calientes (HOT). Los primeros, son aquellos medios de baja definición y alta participación, por lo que aportan muy poco y el público tiene que complementarlos; como la televisión, el teléfono o la caricatura. Por otro lado, los medios calientes prolongan un solo sentido en alta definición pero generan una baja o escasa participación; como por ejemplo, la radio, el cine y la fotografía.
Otro aspecto primordial del pensamiento de Marshall McLuhan es el de la “Galaxia Gutemberg” para finalmente llegar a su inquietante “aldea global”, en donde percibe que estamos en un mundo con dimensiones globales pero interconectadas por los medios.
McLuhan divide la historia en 5 fases: La agrícola (oral), la mecánica (impresa), la eléctrica mass media (impresa visual), la tecnológica (audiovisual) y la informática (virtual). Con base en esto, en la galaxia de Gutemberg, muestra cómo la civilización es equiparable a la cultura de la escritura; la cual competirá con la cultura electrónica. Este período, comprende desde la difusión de la imprenta en la Europa de la modernidad hasta las primeras décadas del siglo XIX, cuando se origina el telégrafo, y se da un cambio en la histórica de la comunicación.
De este modo se puede ver cómo el pensamiento de McLuhan es fundamental para comprender los procesos comunicativos de la actualidad. Su pensamiento se vuelve actual porque alcanza a prever la valorización de los medios como un potencial rico para poder transmitir mensajes, por ejemplo al irrumpir con el internet.
Finalmente, resulta conveniente tener en cuenta el video que aparece en el siguiente enlace, en donde se exponen con claridad los diversos aspectos relevantes del pensamiento de Marshall McLuhan, desde una perspectiva más sensorial:

sábado, 4 de febrero de 2012


CORRIENTES FUNDADORAS DEL PENSAMIENTO COMUNICACIONAL: IMPORTANCIA PARA LA FORMACIÓN DEL COMUNICADOR ACTUAL

La discusión sobre el alcance de la comunicación y su análisis  en la configuración de las sociedades modernas, debe ser entendida desde una mirada histórica, tomando como base las nuevas formas de interacción que se generan con el nacimiento del hombre mediático.

Blanca Muñoz en su texto “cultura y comunicación- introducción a las teorías contemporáneas” brinda una amplia perspectiva teórica hacia el análisis de los fenómenos de masas que surgen a partir de la revolución industrial consolidada en el siglo XIX. Asimismo, resalta la importancia entre los diferentes procesos culturales y la colectividad para explicar las corrientes teóricas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Más adelante, es interesante ver cómo a través de la hegemonía política y económica de Estados Unidos, se adopta la corriente del funcional conductismo norteamericano, adecuada para las necesidades del consumo colectivo.  

De este modo, la concepción de las corrientes fundadoras del pensamiento comunicacional está ligada a la reconfiguración del sujeto como una constante dinámica que se ha repetido en espacios y tiempos diferenciados. Así desde la teoría social y transformativa de la comunicación se generan nuevos procesos que dan lugar a novedosas formas de interrelación y asociación en los hombres. Junto con estos procesos, se han desarrollado distintas percepciones epistemológicas sobre la comunicación; la ciencia social por su parte, entiende las relaciones humanas desde lo político, económico y coercitivo. Sin embrago, lo cultural también genera diferencias y hegemonías que deben ser estudiadas y comprendidas desde la teoría social: según Thompson, la autonomía relativa de lo cultural frente a lo económico y político debe ser entendida en un contexto de lucha por bienes, que se disputan en los campos de análisis por los actores.
De esta forma, desde lo cultural, las relaciones sociales pueden ser entendidas como aquel que posee  el poder de definición en una situación significativa en relación con la lucha por el poder simbólico entre actores sociales.

Para el comunicador actual resulta fundamental adentrarse en el análisis de las diferentes corrientes y paradigmas que determinan el contexto de la sociedad moderna. La formación del mismo se ve determinada por lo cultural, que redefine lo verdadero, lo justo y lo bello en un presente representado como un proyecto civilizado utópico, relacionado con la aspiración moderna que plantea una ruta definida para la existencia de un destino.

Con el fin de profundizar influencia y el proceso histórico presente en los medios de comunicación de masas y la cultura, puede ser muy útil conocer la perspectiva de Jesús Martín Barvero en su libro "de los medios a las mediaciones" el cual se puede encontrar en Internet, a través del siguiente enlace: De los medios a las mediaciones- Jesús Martín Barbero

miércoles, 25 de enero de 2012


ACERCAMIENTO A LA COMUNICACIÓN DESDE EL CONTEXTO 
Y LA OPINIÓN PÚBLICA


Para ahondar en la repercusión práctica del contexto social en el que los individuos se desenvuelven, es necesario considerar las diversas opiniones públicas que surgen a partir de la influencia ejercida por los medios de comunicación. Con base en esta relación se tendrá en cuenta, como ejemplo, el constante uso del celular blackberry y sus implicaciones para sociedad moderna.

Tal y como lo expone John B. Thompson, la vida social está constituida por la producción y el intercambio de información y contenido simbólico -que hace parte de los mensajes mediáticos-. De este modo, la comunicación mediática en sí misma, se encarga de dar lugar a los contextos sociales en los que nos desenvolvemos. Los individuos entonces, actúan dentro de circunstancias previamente establecidas, en donde ocupan una posición determinada que está estrechamente relacionada con el poder (económico, político, coercitivo y simbólico). Cuando hablamos del uso del celular blackberry encontramos el predominio de un poder simbólico y económico que rige las relaciones entre individuos, legitimándolas a través de instituciones culturales y económicas.

A Partir de allí, vemos como los medios de comunicación cumplen un papel fundamental pues permiten almacenar todo este contenido simbólico, creando paradigmas o incluso contribuyendo a la cristalización de las creencias de los individuos. En el caso de la sociedad globalizada en la que nos encontramos, y retomando el ejemplo anterior, los medios exponen con frecuencia la “necesidad” de recurrir a aparatos tecnológicos como el blackberry, tanto así que aquellos que no se comunican a través del mismo, no pertenecen a un círculo social establecido.

Éste círculo social se muestra también determinado por la opinión pública u opiniones públicas. Jordi Berrio, en la espiral del silencio, expone cómo en la sociedad en la que nos encontramos se da una gran importancia a la reputación, así las tendencias, la moda y los productos que más se comercializan (en este caso el blackberry), se refuerzan constantemente según la manifestación de las opiniones públicas.

El riesgo más grande que podemos encontrar en esta relación, es el impacto que se genera sobre la vida social moderna. Este impacto tiene que ver con la cultura de masas, la cual puede crear una sociedad homogénea que no se inquiete por la profundidad de las cosas, que no desafíe a los individuos ni profundice en el pensamiento crítico, sino que genere una gratificación instantánea sin ninguna clase de fundamento.



(Los enlaces que se presentan a continuación permiten ejemplificar con mayor claridad la relación entre comunicación, contexto y opinión pública, en la medida en que muestran una crítica a la constante dependencia que se ha creado a los celulares como el blackberry.)