viernes, 11 de mayo de 2012


RELACIÓN ENTRE COMUNICACIÓN PODER Y TIC

Según Manuel Castells el poder es el proceso fundamental de la sociedad, puesto que ésta se define en torno a valores e instituciones, y lo que se valora e institucionaliza está definido por relaciones de poder.

Asimismo, el poder es la capacidad relacional que permite a un actor social influir de forma asimétrica en las decisiones de otros actores sociales de modo que se favorezcan la voluntad, los intereses y los valores del actor que tiene el poder. De esta forma, el poder se ejerce mediante la coacción de los discursos a través de los cuales los actores sociales guían sus acciones. En este sentido, las relaciones de poder están enmarcadas por la dominación, que es el poder que reside en las instituciones de la sociedad. Por esto, la capacidad relacional del poder está condicionada, pero no determinada, por la capacidad estructural de dominación. Las instituciones pueden mantener entonces, relaciones de poder que se basan en la dominación que ejercen sobre sus sujetos.

A partir de esto, podemos afirmar que el poder es necesariamente social y por esta razón necesita de una acción comunicativa entre los diferentes actores sociales. Esta misma acción es la que permite la aplicación de lo legítimo, ya que la legitimación depende en gran medida del consentimiento obtenido mediante la construcción de significado compartido y ese mismo significado se construye en la sociedad a través del proceso de la acción comunicativa.

Por otro lado, las TIC, las tecnologías de la información y la comunicación agrupan los elementos y las técnicas usadas en el tratamiento y la transmisión de la información, principalmente la informática, el Internet y las Telecomunicaciones.Dichas técnicas, conforman el conjunto de recursos necesarios para manipular, a través de su poder, toda la información. Contando con, ordenadores, programas informáticos, y redes necesarias para convertirla, administrarla, transmitirla y encontrarla.

En este sentido, la relación que podemos encontrar entre comunicación, poder y red es notoria. En un principio vemos como dentro de las sociedades es inherente la existencia de un poder específico; el cual no se puede llevar a cabo sin la aplicación de una acción comunicativa. Es allí donde vemos como todo ese poder que ha predominado en la sociedad actual está determinado por las TIC, en la medida en que es a partir de éstas que las acciones comunicativas de los individuos se ven determinadas en cada espacio y tiempo.

Este video permite que veamos cómo el poder de las TIC ha ido abarcando nuestras vidas desde lo cotidiano, cada vez más:

VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA NOCIÓN DE RED PARA LA COMUNICACIÓN

Según Manuel Castells, nuestras sociedades se estructuran cada vez más en torno a una posición bipolar entre la red y el yo. Esta afirmación hace referencia a los cambios sociales o movimientos sociales que han generado que los individuos se reagrupen en torno a identidades primarias. En este sentido, dichas identidades se han ido convirtiendo en la principal e incluso la única fuente de significado dentro de los procesos históricos que se han caracterizado por la desestructuración de las organizaciones o la desaparición de los principales movimientos sociales y expresiones culturales.

Gracias a esto, es cada vez más común que las personas no se reconozcan en torno a lo que hacen sino por lo que son o creen ser. Mientras tanto, las redes globales de intercambio instrumentales se encargan de conectar o desconectar de forma selectiva ciertos grupos, individuos, regiones o países según la importancia para cumplir las metas procesadas en la red, a través de una corriente de decisiones estratégicas.

La función bipolar entre “la red y el yo” está ligada entonces a la condición estructural entre función y significado. Es así como las pautas de comunicación social cada vez se someten a una tensión mayor: “Cuando la comunicación se rompe, cuando deja de existir ni si quiera en forma de comunicación conflictiva […], los grupos sociales y los individuos se alienan unos con otros y ven al otro como un extraño, y al final como una amenaza.” De esta forma, Manuel Castells expone la razón por la que las identidades se vuelven más específicas y aumenta la dificultad de compartirlas dentro de la sociedad.

Debemos reconocer además que la tecnología en sí misma no determina la sociedad y tampoco la sociedad tiene la capacidad de dictar el curso del cambio tecnológico. En este sentido, muchos factores van a depender de un complejo modelo de interacción entre las innovaciones tecnológicas y las aplicaciones sociales. Allí es donde el dilema del determinismo tecnológico surge como como un falso problema, en la medida en que tecnología, es sociedad y ésta no puede ser comprendida o representada sin sus herramientas técnicas. Sin embargo, la sociedad sí puede sofocar el desarrollo tecnológico por medio del Estado, por lo que el grado de capacidad que tenga la sociedad para dominar la tecnología define su propio destino.
Por lo tanto, la tecnología logra plasmar la capacidad de las sociedades para transformarse, y asimismo, determina los usos a los que dichas sociedades deciden dedicar su potencial económico.

Manuel Castells realiza una conferencia titulada “La institución universitaria en la era de la información” en la PUCV como parte del II Foro Internacional Valparaíso. En ésta se logra dar un panorama más amplio sobre la noción de red. La misma se puede encontrar en el siguiente link: 

sábado, 5 de mayo de 2012


VISIÓN CRÍTICA SOBRE LAS MODERNAS TECNOLOGÍAS

Al hablar de nuevas tecnologías de las comunicaciones y de la información, se hace referencia al teléfono, la televisión, las tarjetas de crédito, las redes telemáticas como Internet, las tecnologías multimedia, los videojuegos y la realidad virtual.

Estas siete tecnologías, conforman un espacio social electrónico, al cual Javier Echeverría denomina Tercer Mundo. Es en este nuevo espacio tecnológico en donde se desarrolla la sociedad de la información. Según Al Gore y Bill Clinton esas nuevas tecnologías son las autopistas de la información y además influyen en la creación de una nueva sociedad, distinta a la industrial.

Lo que se denomina Tercer Entorno entonces, es esa interrelación entre las siete tecnologías con la coordenada espacio-tiempo. Es un espacio contrapuesto a la naturaleza y a la ciudad. En la primera predomina la sociedad agraria y rural, mientras que en la polis lo relevante es la sociedad industrial; bajo lo cual se desarrolla la sociedad de la información. En este sentido es importante destacar el papel del entorno debido a que es dentro del mismo, dentro de nuestra vida cotidiana que las tecnologías nos rodean. Aun así, el tercer entorno del que nos habla el autor, no destruye los otros dos, puesto que tanto naturaleza como ciudad seguirán existiendo, a pesar de que el avance de las tecnologías sea algo presenta y cada vez más rápido.

Tal y como lo expone el Autor: “Mi propuesta es observarlas como generadoras de un espacio social tan importante o más que el campo o la ciudad no contemplarlas como simples instrumentos de juego o como instrumentos para obtener dinero, información etc. Porque no sólo estamos ante nuevos medios que nos permiten lograr diversos fines, sino también ante un nuevo ámbito que define nuestra sociedad.”

Este nuevo espacio social se constituye a partir de ciertas propiedades fundamentales:

La primera es la distancia, en la cual pasa a ser irrelevante dentro del Tercer Entorno. La segunda, topología en donde nos podemos relacionar a través de redes telemáticas y no es necesario confluir físicamente en un mismo recinto. La tercera propiedad es la distinción de que el primer y segundo entorno son físicos y materiales, mientras que el tercer entorno es un espacio informacional. La cuarta es la electrónica. La quinta es la representacional, cuerpo frente a representación, es decir que basta con estar representados electrónicamente. La sexta y última es el tiempo, en el que no se necesita la simultaneidad por lo cual es multicrónico.

A partir de estas propiedades, el autor enfatiza en la importancia de explorar los alcances que ha tenido el Tercer entorno tanto en la educación como en la medicina y en general en todos los ámbitos de la vida humana. En este sentido, nos abre el panorama de la información y ya no de la industrialización, en la medida en que es a partir de dicho entorno que logramos conseguir la riqueza (pero no necesariamente la felicidad). El reto entonces es justamente lanzarnos al Tercer Entorno y construir la sociedad informacional.

Este es un video que sintetiza en gran parte los grandes retos que supone la sociedad de la información:


lunes, 30 de abril de 2012

LAS TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN COMO
UN NUEVO PARADIGMA DE COMUNICACIÓN

Las nuevas tecnologías de la información pueden considerarse un nuevo paradigma de comunicación gracias a su capacidad de penetración en todos los ámbitos de la actividad humana.
Tal y como lo expone Manuel Castells, la tecnología no determina la sociedad, y asimismo la sociedad tampoco dicta el curso del cambio tecnológico. En cambio, vemos como la tecnología es sociedad en sí misma y en este sentido, no puede ser comprendida o representada sin sus herramientas técnicas. En la década de 1970 se constituyó un nuevo paradigma tecnológico organizado en torno a la tecnología de la información, sobretodo en Estados Unidos. Esto influyó en las consecuencias considerables de las formas y evolución de las nuevas tecnologías, en tanto lograron difundir en la cultura material de nuestras sociedades el espíritu libertario que floreció en los movimientos de la década de los sesenta.  
No obstante, vemos como si bien la sociedad no determina la tecnología, sí puede dominar o reprimir su desarrollo, sobre todo por medio del Estado. En este sentido, tal y como lo expone castells en su texto: “la capacidad o falta de capacidad de las sociedades para dominar la tecnología, y en particular las que son estratégicamente decisivas en cada período histórico, define en buena medida su destino […]”. Gracias a esto, podemos afirmar que la tecnología tiene la capacidad de plasmar el grado de transformación de las sociedades y así mismo, logran determinar los usos a los que la sociedad dedican su potencial tecnológico. Un ejemplo claro de ello es la diferenciación existente entre el conservadurismo tecnológico, propio de países como China y la Unión Soviética, y el desarrollo tecnológico que predominó en países como Estados Unidos y Japón. Esta distinción, demuestra la importancia del papel del Estado dentro de la relación existente entre tecnología y sociedad.
Dentro de ese marco contextual, la sociedad que surge es tanto capitalista como informacional, a pesar de que presenta una variación dependiendo de los diferentes países, culturas, historia, instituciones, y de su relación específica con la tecnología de la información. Por esta razón, no se debe perder de vista los modos de desarrollo y modos de producción dentro de los cuales se encuentran el informacionalismo, el industrialismo, el capitalismo y el Estatismo. Es a partir de allí como se puede entender el YO en la sociedad informacional, desde la caracterización de la identidad. Dicha identidad esta determinada por una sociedad postindustrial en la que los servicios culturales son remplazados por bienes materiales en el marco de la producción contra la lógica de los mercados.
Lastimosamente estas dinámicas no han sido evaluadas a profundidad en países latinoamericanos como Colombia. Seria interesante entonces preguntarse sobre ello, por lo que vale la pena analizar el Plan Nacional Colombiano de Tecnologías de la Información y las comunicaciones, que se puede encontrar en el siguiente link:
Plan Nacional Colombiano de Tecnologías de la Información

sábado, 21 de abril de 2012


ASPECTOS DESTACADOS DE LA COMUNICACIÓN CONTEMPORÁNEA 
POR LOS AUTORES POSMODERNOS

La comunicación contemporanea debe estar estrechamente ligada a la comprensión espacio-temporal y a la condición posmoderna en la que se destacan autores como Alvin Toffler, Daniel Bel, Baudrillard, Lyotard, McHale, entre otros.

La aceleración general en los tiempos de rotación del capital generó grandes consecuencias, sobre todo en las formas posmodernas de pensar, sentir y actuar. Una de ellas es la acentuación de la volatilidad y transitoriedad de las modas, productos, técnicas de producción, procesos laborales, ideas e ideologías, valores y prácticas establecidas. Alvin Toffler, lo cataloga como “sociedad de desperdicio”, que empieza a ponerse de manifiesto en el curso de la década de los 60´s. Hoy en día se presentan más situaciones que se canalizan a través de un intervalo de tiempo determinado; lo cual implica grandes modificaciones en la psicología humana. Por lo cual Toffler crea una temporalidad en la estructura de los sistemas de valor públicos y privados.

Por su parte Baudrillard expone que el análisis de la producción de mercancías de Marx ya nos vigente debido a que hoy en día el capitalismo se dedica sobre todo a la producción de signos, imágenes y sistemas de signos y no a las mercancías en sí mismas. En este sentido, muchas imágenes también pueden ser comercializadas masivamente a través del espacio en forma instantánea. La condición efímera y la comunicación instantánea a través del espacio se convierten entonces en virtudes que pueden ser exploradas y explotadas por los capitalistas para sus propios fines.

Daniel Bel se adentra en el concepto de “masa cultural”, desde la cual explica que no son los creadores de cultura sino los transmisores los que trabajan en la instrucción superior, la publicidad, las revistas, los medios de emisión, el teatro y los museos; ellos procesan la recepción de productos culturales serios e influyen sobre ella. En este sentido, se trata de una masa lo suficientemente grande para construir un mercado de cultura que produce los materiales populares para el público más amplio de la cultura masiva. Esto es lo que asociamos con la industria que se especializa en la aceleración del tiempo de rotación, a través de la producción y comercialización de imágenes.   

En base al pensamiento de Lyotard, podemos afirmar que el contrato temporal en todo sentido, se convierte en el signo de vida posmoderna. A partir de esto, nos acercamos a la paradoja central, que nos muestra que cuánto menos importantes son las barreras espaciales de la comunicación contemporánea, mayor es la sensibilidad del capital a las variaciones del lugar dentro del espacio, y mayor es el incentivo para que los lugares se diferencien con el fin de verse más atractivos para el capital.

Finalmente, las condiciones de la comprensión espacio-temporal posmoderna se pueden ver con claridad en el texto del Dr. Juan Zapata llamado “La configuración espacio-temporal posmoderna”, el cual se adentra en la proyección de la visión posmoderna partiendo de los conceptos fundamentales relacionados con la reflexión sobre la posmodernidad. Este texto se puede encontrar en línea en el siguiente enlace:

domingo, 1 de abril de 2012


PROBLEMÁTICA QUE SOBRESALE EN LAS INVESTIGACIONES SOBRE RECEPCIÓN, USOS Y CONSUMO DE MEDIOS EN AMÉRICA LATINA


Jesús Martín Barbero y Nestor García Canclini, son unos de los principales autores que se inscriben en el debate, rompiendo con las tendencias teóricas más arraigadas en un pensamiento tradicional y parten de una idea amplia de cultura; definiéndola como una relación entre producción, circulación y consumo del conjunto de productos simbólicos concebidos por una determinada sociedad.

Bajo esta caracterización, Nilda Jacks realizará un análisis, referenciando el discurso sobre las mediaciones, mestizaje, hibridación y recepción, utilizando como enfoque la mediación de la identidad cultural. Para explicar esto se tomará como ejemplo su investigación a cerca dela incidencia de la recepción de una telenovela en doce familias gauchas, cuatro de cada clase social, que vivían en el interior del estado del Rio Grande del Sur.

Según ella la investigación ha pasado por dos fases que se concretan superponiéndose en el tiempo: La primera es un estudio de la audiencia comprendida como la totalidad de la población gaucha, bajo el punto de vista de su formación histórica, social y cultural, y la segunda es el estudio de los receptores partiendo de sus prácticas cotidianas, como miembros de esta audiencia y de esta cultura.

Para ello, la autora recurre al concepto “comunidad de interpretación” el cual es definido por Orozco como: “Un conjunto de sujetos sociales unidos por un ámbito de significación del cual emerge una significación especial para su actuación social.” A partir de esta comunidad, se puede identificar un elemento tradicional que aparece justificado históricamente a través del pasado heroico de la defensa de las fronteras del sur de Brasil, y de las luchas por la autonomía política y económica del Estado en más de un momento de su historia.

En este sentido, el objetivo de Nilda Jacks es demostrar la importancia de la familia en la construcción de gustos y valores, en la transmisión de tradiciones y hábitos y en la formación de ideologías familiares. Es así cómo se pueden ver los cambios que se han ido dando por influencia de las transformaciones sociales, verificando cómo las rupturas y el continuismo están sujetos al papel que determinados miembros tienen en la configuración del grupo. Asimismo, se rescata la importancia de analizar lo cotidiano y sus vinculaciones con el pasado y el futuro, tratando de articular experiencias y proyectos de vida, además de elementos ausentes en los estudios de recepción de los medios de comunicación desarrollados en Brasil.

La autora realiza una entrevista muy interesante en la cual explica más a profundidad su punto de vista sobre las dinámicas de recepción y audiencias y la problemática de éstas en América Latina. La primera parte de la entrevista se puede encontrar en el siguiente enlace: 


ASPECTOS MÁS DESTACADOS DE LAS TEORÍAS DE COMUNICACIÓN EN LOS ESTUDIOS CULTURALES

Los Estudios Culturales surgen en la segunda mitad del siglo XX, como una forma de enfrentar los desafíos de una sociedad en continua transformación, que de cierto modo, no se deja analizar desde los marcos disciplinarios.
Rosanna Reguillo resalta dos aspectos fundamentales. El primero de ellos es la dimensión política que está presente en el proceso de producción de conocimientos y en el modo en que se organizan los saberes disciplinarios. El segundo aspecto es el fuerte contenido irruptivo de los llamados Estudios Culturales. Y ambos pueden ser leídos a partir de tres ópticas conceptuales que son la subjetividad, el poder y la cultura.

Unos de los aspectos más importantes de las teorías de la comunicación en estos estudios son algunos problemas que están presentes en el campo de los estudios de la cultura y el poder. El primero de ellos es la tensión entre el momento subjetivo y el momento objetivo de la cultura, en donde la relación entre las estructuras, las instituciones y la subjetividad orienta las prácticas de los actores sociales.
El segundo, es las políticas de reconocimiento a partir de las cuales el problema en los estudios de la cultura en su interface con la comunicación es cómo hacer hablar de manera productiva y creativa a las diferencias.
El tercero, es no perder de vista las articulaciones entre el plano de lo local y lo global, ya que las transformaciones en la escena contemporánea exigen hoy más que nunca la atención sobre los planos en los que se produce y se reconoce la cultura.
El cuarto es resistir la tentación “salvífica”, lo cual es una tarea política de la cultura. En otras palabras, se debe evitar el riesgo de convertir los estudios de la cultura en declaraciones y slogans, ya que esto impedirá avanzar a la comprensión de la dominación. En este sentido debemos abrirnos al entendimiento de los procesos, prácticas y productos que están marcando el avance de nuestras sociedades hacia un estadio más justo.    
Finalmente, el quinto es la cuestión del método en cuanto a que se debe poner a funcionar los instrumentos de registro en clave multidimensional. Lo importante es la diversificación de nuestros instrumentos de escucha y de registro, por una capacidad renovada de analizar el signo, el símbolo y la señal.

Por último la autora, Rosanna Reguillo, incluye una perspectiva sociocultural en la que resalta la importancia de la articulación en la construcción de relaciones significativas entre procesos y prácticas. Lo sociocultural alude al lugar donde se tocan y se afectan las estructuras sociales objetivas y los procesos simbólicos, por lo cual vale la pena dejar como punto de reflexión el análisis que predomina a partir de los Estudios Culturales en América Latina.

Para esto, valdría la pena leer el ensayo del Dr. Gustavo A. Leon Duarte donde se habla precisamente de las principales corrientes teóricas de la comunicación en América Latina. Dicho ensayo se puede encontrar en este enlace: