lunes, 30 de abril de 2012

LAS TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN COMO
UN NUEVO PARADIGMA DE COMUNICACIÓN

Las nuevas tecnologías de la información pueden considerarse un nuevo paradigma de comunicación gracias a su capacidad de penetración en todos los ámbitos de la actividad humana.
Tal y como lo expone Manuel Castells, la tecnología no determina la sociedad, y asimismo la sociedad tampoco dicta el curso del cambio tecnológico. En cambio, vemos como la tecnología es sociedad en sí misma y en este sentido, no puede ser comprendida o representada sin sus herramientas técnicas. En la década de 1970 se constituyó un nuevo paradigma tecnológico organizado en torno a la tecnología de la información, sobretodo en Estados Unidos. Esto influyó en las consecuencias considerables de las formas y evolución de las nuevas tecnologías, en tanto lograron difundir en la cultura material de nuestras sociedades el espíritu libertario que floreció en los movimientos de la década de los sesenta.  
No obstante, vemos como si bien la sociedad no determina la tecnología, sí puede dominar o reprimir su desarrollo, sobre todo por medio del Estado. En este sentido, tal y como lo expone castells en su texto: “la capacidad o falta de capacidad de las sociedades para dominar la tecnología, y en particular las que son estratégicamente decisivas en cada período histórico, define en buena medida su destino […]”. Gracias a esto, podemos afirmar que la tecnología tiene la capacidad de plasmar el grado de transformación de las sociedades y así mismo, logran determinar los usos a los que la sociedad dedican su potencial tecnológico. Un ejemplo claro de ello es la diferenciación existente entre el conservadurismo tecnológico, propio de países como China y la Unión Soviética, y el desarrollo tecnológico que predominó en países como Estados Unidos y Japón. Esta distinción, demuestra la importancia del papel del Estado dentro de la relación existente entre tecnología y sociedad.
Dentro de ese marco contextual, la sociedad que surge es tanto capitalista como informacional, a pesar de que presenta una variación dependiendo de los diferentes países, culturas, historia, instituciones, y de su relación específica con la tecnología de la información. Por esta razón, no se debe perder de vista los modos de desarrollo y modos de producción dentro de los cuales se encuentran el informacionalismo, el industrialismo, el capitalismo y el Estatismo. Es a partir de allí como se puede entender el YO en la sociedad informacional, desde la caracterización de la identidad. Dicha identidad esta determinada por una sociedad postindustrial en la que los servicios culturales son remplazados por bienes materiales en el marco de la producción contra la lógica de los mercados.
Lastimosamente estas dinámicas no han sido evaluadas a profundidad en países latinoamericanos como Colombia. Seria interesante entonces preguntarse sobre ello, por lo que vale la pena analizar el Plan Nacional Colombiano de Tecnologías de la Información y las comunicaciones, que se puede encontrar en el siguiente link:
Plan Nacional Colombiano de Tecnologías de la Información

sábado, 21 de abril de 2012


ASPECTOS DESTACADOS DE LA COMUNICACIÓN CONTEMPORÁNEA 
POR LOS AUTORES POSMODERNOS

La comunicación contemporanea debe estar estrechamente ligada a la comprensión espacio-temporal y a la condición posmoderna en la que se destacan autores como Alvin Toffler, Daniel Bel, Baudrillard, Lyotard, McHale, entre otros.

La aceleración general en los tiempos de rotación del capital generó grandes consecuencias, sobre todo en las formas posmodernas de pensar, sentir y actuar. Una de ellas es la acentuación de la volatilidad y transitoriedad de las modas, productos, técnicas de producción, procesos laborales, ideas e ideologías, valores y prácticas establecidas. Alvin Toffler, lo cataloga como “sociedad de desperdicio”, que empieza a ponerse de manifiesto en el curso de la década de los 60´s. Hoy en día se presentan más situaciones que se canalizan a través de un intervalo de tiempo determinado; lo cual implica grandes modificaciones en la psicología humana. Por lo cual Toffler crea una temporalidad en la estructura de los sistemas de valor públicos y privados.

Por su parte Baudrillard expone que el análisis de la producción de mercancías de Marx ya nos vigente debido a que hoy en día el capitalismo se dedica sobre todo a la producción de signos, imágenes y sistemas de signos y no a las mercancías en sí mismas. En este sentido, muchas imágenes también pueden ser comercializadas masivamente a través del espacio en forma instantánea. La condición efímera y la comunicación instantánea a través del espacio se convierten entonces en virtudes que pueden ser exploradas y explotadas por los capitalistas para sus propios fines.

Daniel Bel se adentra en el concepto de “masa cultural”, desde la cual explica que no son los creadores de cultura sino los transmisores los que trabajan en la instrucción superior, la publicidad, las revistas, los medios de emisión, el teatro y los museos; ellos procesan la recepción de productos culturales serios e influyen sobre ella. En este sentido, se trata de una masa lo suficientemente grande para construir un mercado de cultura que produce los materiales populares para el público más amplio de la cultura masiva. Esto es lo que asociamos con la industria que se especializa en la aceleración del tiempo de rotación, a través de la producción y comercialización de imágenes.   

En base al pensamiento de Lyotard, podemos afirmar que el contrato temporal en todo sentido, se convierte en el signo de vida posmoderna. A partir de esto, nos acercamos a la paradoja central, que nos muestra que cuánto menos importantes son las barreras espaciales de la comunicación contemporánea, mayor es la sensibilidad del capital a las variaciones del lugar dentro del espacio, y mayor es el incentivo para que los lugares se diferencien con el fin de verse más atractivos para el capital.

Finalmente, las condiciones de la comprensión espacio-temporal posmoderna se pueden ver con claridad en el texto del Dr. Juan Zapata llamado “La configuración espacio-temporal posmoderna”, el cual se adentra en la proyección de la visión posmoderna partiendo de los conceptos fundamentales relacionados con la reflexión sobre la posmodernidad. Este texto se puede encontrar en línea en el siguiente enlace:

domingo, 1 de abril de 2012


PROBLEMÁTICA QUE SOBRESALE EN LAS INVESTIGACIONES SOBRE RECEPCIÓN, USOS Y CONSUMO DE MEDIOS EN AMÉRICA LATINA


Jesús Martín Barbero y Nestor García Canclini, son unos de los principales autores que se inscriben en el debate, rompiendo con las tendencias teóricas más arraigadas en un pensamiento tradicional y parten de una idea amplia de cultura; definiéndola como una relación entre producción, circulación y consumo del conjunto de productos simbólicos concebidos por una determinada sociedad.

Bajo esta caracterización, Nilda Jacks realizará un análisis, referenciando el discurso sobre las mediaciones, mestizaje, hibridación y recepción, utilizando como enfoque la mediación de la identidad cultural. Para explicar esto se tomará como ejemplo su investigación a cerca dela incidencia de la recepción de una telenovela en doce familias gauchas, cuatro de cada clase social, que vivían en el interior del estado del Rio Grande del Sur.

Según ella la investigación ha pasado por dos fases que se concretan superponiéndose en el tiempo: La primera es un estudio de la audiencia comprendida como la totalidad de la población gaucha, bajo el punto de vista de su formación histórica, social y cultural, y la segunda es el estudio de los receptores partiendo de sus prácticas cotidianas, como miembros de esta audiencia y de esta cultura.

Para ello, la autora recurre al concepto “comunidad de interpretación” el cual es definido por Orozco como: “Un conjunto de sujetos sociales unidos por un ámbito de significación del cual emerge una significación especial para su actuación social.” A partir de esta comunidad, se puede identificar un elemento tradicional que aparece justificado históricamente a través del pasado heroico de la defensa de las fronteras del sur de Brasil, y de las luchas por la autonomía política y económica del Estado en más de un momento de su historia.

En este sentido, el objetivo de Nilda Jacks es demostrar la importancia de la familia en la construcción de gustos y valores, en la transmisión de tradiciones y hábitos y en la formación de ideologías familiares. Es así cómo se pueden ver los cambios que se han ido dando por influencia de las transformaciones sociales, verificando cómo las rupturas y el continuismo están sujetos al papel que determinados miembros tienen en la configuración del grupo. Asimismo, se rescata la importancia de analizar lo cotidiano y sus vinculaciones con el pasado y el futuro, tratando de articular experiencias y proyectos de vida, además de elementos ausentes en los estudios de recepción de los medios de comunicación desarrollados en Brasil.

La autora realiza una entrevista muy interesante en la cual explica más a profundidad su punto de vista sobre las dinámicas de recepción y audiencias y la problemática de éstas en América Latina. La primera parte de la entrevista se puede encontrar en el siguiente enlace: 


ASPECTOS MÁS DESTACADOS DE LAS TEORÍAS DE COMUNICACIÓN EN LOS ESTUDIOS CULTURALES

Los Estudios Culturales surgen en la segunda mitad del siglo XX, como una forma de enfrentar los desafíos de una sociedad en continua transformación, que de cierto modo, no se deja analizar desde los marcos disciplinarios.
Rosanna Reguillo resalta dos aspectos fundamentales. El primero de ellos es la dimensión política que está presente en el proceso de producción de conocimientos y en el modo en que se organizan los saberes disciplinarios. El segundo aspecto es el fuerte contenido irruptivo de los llamados Estudios Culturales. Y ambos pueden ser leídos a partir de tres ópticas conceptuales que son la subjetividad, el poder y la cultura.

Unos de los aspectos más importantes de las teorías de la comunicación en estos estudios son algunos problemas que están presentes en el campo de los estudios de la cultura y el poder. El primero de ellos es la tensión entre el momento subjetivo y el momento objetivo de la cultura, en donde la relación entre las estructuras, las instituciones y la subjetividad orienta las prácticas de los actores sociales.
El segundo, es las políticas de reconocimiento a partir de las cuales el problema en los estudios de la cultura en su interface con la comunicación es cómo hacer hablar de manera productiva y creativa a las diferencias.
El tercero, es no perder de vista las articulaciones entre el plano de lo local y lo global, ya que las transformaciones en la escena contemporánea exigen hoy más que nunca la atención sobre los planos en los que se produce y se reconoce la cultura.
El cuarto es resistir la tentación “salvífica”, lo cual es una tarea política de la cultura. En otras palabras, se debe evitar el riesgo de convertir los estudios de la cultura en declaraciones y slogans, ya que esto impedirá avanzar a la comprensión de la dominación. En este sentido debemos abrirnos al entendimiento de los procesos, prácticas y productos que están marcando el avance de nuestras sociedades hacia un estadio más justo.    
Finalmente, el quinto es la cuestión del método en cuanto a que se debe poner a funcionar los instrumentos de registro en clave multidimensional. Lo importante es la diversificación de nuestros instrumentos de escucha y de registro, por una capacidad renovada de analizar el signo, el símbolo y la señal.

Por último la autora, Rosanna Reguillo, incluye una perspectiva sociocultural en la que resalta la importancia de la articulación en la construcción de relaciones significativas entre procesos y prácticas. Lo sociocultural alude al lugar donde se tocan y se afectan las estructuras sociales objetivas y los procesos simbólicos, por lo cual vale la pena dejar como punto de reflexión el análisis que predomina a partir de los Estudios Culturales en América Latina.

Para esto, valdría la pena leer el ensayo del Dr. Gustavo A. Leon Duarte donde se habla precisamente de las principales corrientes teóricas de la comunicación en América Latina. Dicho ensayo se puede encontrar en este enlace:

IMPORTANCIA DE LOS ESTUDIOS CULTURALES PARA LAS TEORÍAS DE LA COMUNICACIÓN

Según Raymond Williams la comunicación resulta ser una práctica fundamental para los Estudios culturales  debido a que ésta se encuentra abierta  a cualquier cosa que pueda aprenderse a través de la misma como los procesos del lenguaje, del gesto y de los rasgos generales que se basen en las estructuras y convenciones humanas. Así mismo el estudio de la comunicación también esta abierto a los efectos sobre estos procesos y rasgos que pueden tener tecnologías particulares, las cuales se consideran necesariamente en una gama que va desde el libro impreso y la fotografía hasta las radiotransmisiones y los medios electrónicos especializados.
Dentro de la cultura, muchos de estos procesos se han naturalizado a pesar de que el estudio cultural concierne específicamente a la práctica de la comunicación. A través de muchos siglos, se ha descubierto una gran variedad de prácticas culturales que se han separado como artefactos para un estudio más específico.

Hablar de Estudios Culturales implica empezar a preocuparse por la práctica y las relaciones entre las prácticas. En este sentido, vemos cómo la cultura fue originalmente una práctica. La importancia del surgimiento del significado moderno de la cultura es que las prácticas individuales se consideraban partes interrelacionadas de un desarrollo y logro generales. La cultura se convirtió en el Siglo XVIII, en una idea que expresaba un sentido secular del desarrollo general humano, y es notable, en este aspecto, su adelanto sobre las ideas metafísicas de una civilización providencial. Sin embargo, va a surgir un problema central que predomina en todas las teorías culturales y es el de las relaciones entre las diferentes prácticas, que por un lado muestra una dificultad en el uso de la cultura para calificar todo desarrollo humano general, y por otro lado el uso alternativo y casi contemporáneo del mismo término cultura para indicar el desarrollo específico de un pueblo particular: una cultura nacional.

Por medio de esta discusión sobre las relaciones entre las prácticas surge el nuevo concepto de CIENCIA CULTURAL, y con este una parte importante de la sociología moderna. Mas adelante el estudio de las comunicaciones se deformó profunda y casi desastrosamente al entenderse como el estudio de las “comunicaciones de masas”. Tal y como lo expone Williams:

“La metáfora de la masa nos arrebató, en su significado más débil, el de gran público final, y después evitó el análisis de situaciones más específicas de la comunicación moderna, y de sus convenciones y formas más específicas.” (pg. 77)    
Hoy en día sigue siendo más fácil obtener recursos para estudios de efecto en la televisión y otros medios. Una gran parte de los que se llamaba sociología de las comunicaciones es el estudio de efecto en donde es necesario añadir que el descubrimiento y la demostración científica de los efectos es una de las áreas más difíciles.

Esta vez recomiendo el libro: “Estudios culturales y comunicación: Análisis, producción y consumo cultural de las políticas de identidad y el posmodernismo” escrito por James Curran, David Morley y Valerie Walkerdine, el cual se puede encontrar en el siguiente enlace: Estudios Culturales y Comunicación

CÓMO DIFERENCIAR TÁCTICA DE ESTRATEGIA, SEGÚN EL PLANTEAMIENTO DE 
MICHEL DE CERTEAU?




Michel de Certeau nació el 17 de Mayo de 1925 en Chambéry y murió en Paris el 9 de Enero de 1986. Fue un jesuita y filósofo Francés. Su obra “La invención de lo cotidiano” es fruto de una investigación sobre los problemas de la cultura y la sociedad francesa.

En ésta se da lugar a una distinción clara entre táctica y estrategia. Por un lado el autor entiende estrategia como el “cálculo (o la manipulación) de las relaciones de fuerzas que se hace posible desde que un sujeto de voluntad y de poder (una empresa, un ejército, una ciudad, una institución científica) resulta aislable.” (pg. 42) En este sentido la estrategia postula un lugar que es susceptible de ser visto como algo propio y susceptible de ser la base en la que se administran las relaciones con una exterioridad de metas o de amenazas.
La táctica en cambio, es la acción calculada que determina la ausencia de un lugar propio. Es decir que ninguna delimitación de la exterioridad le proporciona una condición de autonomía, por lo que la táctica no tiene más lugar que el del otro; debe actuar con el terreno que le impone y organiza la ley de una fuerza extraña. 

Más específicamente, la táctica es un arte del débil, en donde mientras más crece una potencia, menos puede permitirse movilizar una parte de sus medios para producir efectos. La estrategia por su parte, son acciones que gracias al principio de un lugar de poder, elaboran lugares teóricos capaces de articular un conjunto de lugares físicos donde se reparten las fuerzas.
Las estrategias ponen sus esperanzas en la resistencia que el entorno de un lugar ofrece al deterioro del tiempo, mientras que las tácticas ponen sus esperanzas en una hábil utilización del tiempo. De este modo la gran diferencia se halla en las apuestas sobre el lugar o sobre el tiempo, las cuales distinguen las maneras de actuar.

Para comprender esto con mayor profundidad, recomiendo ver la ponencia que realizó Mariana Maestri de la escuela de Comunicación Social. En esta, se exponen los principales conceptos aportados por M. de Certeau, vinculándolos con el análisis de los dispositivos comunicacionales en el marco de la convergencia mediática y de la divergencia en el polo de la recepción.

La ponencia se puede encontrar en el siguiente enlace: